Un laboratorio de EE.UU. reveló cómo clonó a Conan, el perro de Javier Milei

Un laboratorio de EE.UU. reveló cómo clonó a Conan, el perro de Javier Milei

Son la única empresa estadounidense que clona mascotas. Pero tienen clientes de todo el mundo. “Hasta ahora sólo uno de Argentina. Los datos son confidenciales, pero como el cliente hizo público que clonó, podemos confirmar que nosotros clonamos a Conan”.

Desde Texas, Melain Rodriguez, manager de atención al cliente de la compañía ViaGen Pets, lo dice a Clarín con el ritmo del suspenso, le mete misterio, y con ese instante previo -algo muy estadounidense, como cuando se abre el sobre y anuncia un ganador-, cumple con las expectativas.

Sabe que la información que tiene, que parece mínima, casi innecesaria, es de public interest (interés púbico). No sólo para Argentina. Y la libera.

Es que Conan era la mascota de Javier Milei. Y, muerto el perro, no se acabó la rabia. Todo alrededor de ese enorme mastín inglés interesó post mortem durante la campaña, antes de que su padre humano se convirtiera en Presidente de Argentina.

Las revelaciones del libro “El Loco”, del periodista Juan Luis González, se replicaron en todo el planeta. No interesó que el León haya sido arquero profesional, rockstar, ni que sea un outsider que parió Alejandro Fantino.Según la empresa que clonó a Conan, no hay otros argentinos que hayan hecho lo mismo. Foto: Editorial Perfil

Importó el capítulo de la conexión esotérica con Conan, que murió en 2017, y la medium interespecie que decodificó para Karina Milei los ladridos transmitidos desde el otro plano, con, al parecer, lineamientos económicos para sacar al país de la crisis.

Entre tanto misticismo, alrededor de Conan también hay mucha ciencia. De la más avanzada, una que logró que a partir de ese ADN perruno se creen cinco clones. ¿Más asesores con buen olfato? No está probado. Pero los crearon a imagen y semejanza, como cuando Fátima Florez hace a Cristina.

En la clonación de Conan participaron dos empresas estadounidenses. Una, PerPETuate, fue responsable de la primera parte del proceso: el cultivo de las células del can original y la criopreservación de ese material. Otra, ViaGen Pets, se encargó de utilizar esas células para efectivamente clonar a Conan.

PerPETuate le dedica la portada de su página web a los clones argentinos. "Ellos no clonan mascotas. Trabajamos juntos con este perro. A partir del material genético que les fue enviado por correo a EE.UU. desde Argentina, ellos cultivaron durante unas pocas semanas las células de Conan, y nosotros lo clonamos”, insiste Rodriguez.Conan y sus clones. La foto que subió la compañía PerPETuate.

Esto no le quita protagonismo a PerPETuate, que tiene una fuerte conexión con el Conan fallecido.

"Se produjeron varios cachorros, lo cual es muy raro. Muy raro. Los clones de Conan son un caso muy único", remarca la representante de ViaGen, desde Austin.

Milei celebró recibir los extra puppies (en casi el 100% de las clonaciones nace uno, y a lo sumo el bonus es de un segundo cachorro) y, además, hizo negocio. “El valor del servicio es de 50.000 dólares. No importa cuántos nazcan. Esa es la tarifa. No hay costo extra por clon extra.”

Todavía no felicitaron a su cliente por convertirse en presidente. Pero si Milei les agradeció desde el escenario el primer puesto en las PASO a sus “hijitos de cuatro patas”, les gustaría saludar a quien convirtió a Conan (II), Murray, Milton, Robert y Lucas en las mascotas presidenciales clonadas más famosas del mundo.

Larga vida a Conan

“Las células cultivadas pueden permanecer criopreservadas indefinidamente. No tenés por qué clonar al perro inmediatamente (después de la muerte o de la extracción del ADN). Y, si Milei quiere volver a hacerlo en el futuro, se puede. Podemos clonar a Conan ilimitadamente. Tenemos guardadas células del original, y PerPETuate también”, revela Rodriguez.

Tienen millones de células remanentes de ese mismo perro, que según dijo González en el libro, murió un domingo de octubre por cáncer en la columna.Milei y los clones de Conan, en un canal de TV.

“Sólo necesitamos una pequeña porción para volver a hacerlo. Pueden ser regeneradas, así que podemos agarrar las congeladas, cultivarlas y volver a preservarlas. Esencialmente, hay una fuente ilimitada de clones de Conan”, aclara la entrevistada.

¿Cuál es la tasa de éxito de clonación de perros? “No lo tenemos calculado, porque cuando lo hacemos transferimos varios embriones (entre 10 y 15) a la perra subrogante. Muchas veces, aunque sean múltiples embriones, sólo obtenemos un solo perro. En el caso de Milei, fueron 5 cachorros, es un éxito muy alto. Si no se logran embarazos positivos, transferimos embriones a otra perra. Es muy difícil cuantificar la tasa de éxito. Últimamente, podría decir que es del 100%, porque nace el cachorro vivo”, responde ViaGen a Clarín.

A The New York Times -que llevó a los mastines argentinos a sus páginas y no se olvidó de mencionar la opinión de los defensores de animales por las perras utilizadas para subrogar a los clones- la compañía se negó a responderles cuántos óvulos utilizaron para clonar a Conan.

¿Cuán idéntico es un clon? “No son idénticos físicamente pero muy similares. No podemos garantizar que el clon tenga la misma personalidad, pero sabemos que la inteligencia y el temperamento tienen un fuerte componente genético. Si se cría de la misma manera, podría ser muy similar", explica.

La mayor diferencia que notan entre clon vs. original es en las marcas del pelaje.

"Si el perro tiene una raya blanca en la cabeza, el clon la tiene en un lugar diferente. No vi a los de Conan de adultos, pero seguro son muy iguales a él. Misma forma de cuerpo, el tamaño de sus orejas”, dice Rodriguez.Javier Milei, junto a su hermana Karina, al recibir un cuadro de Conan durante la campaña en Salta.Javier Milei, junto a su hermana Karina, al recibir un cuadro de Conan durante la campaña en Salta.

¿Si el perro original tiene una enfermedad, puede evitarse que la tengan sus clones? “Si hay un componente genético, como el tipo de diabetes que no surge por la alimentación, puede ser que también la desarrolle el clon. Si no, no. Hoy no es posible la edición genética, quizá en el futuro”, cierra la representante de la compañía.

Quienes quieran clonar a su perro o gato en Estados Unidos (el precio es el mismo, no importa el tamaño o la raza) van a pagar los 50.000 dólares que pagó Milei en 2018. No hubo inflación.

En ViaGen se paga 25.000 dólares al inicio del proceso y otros 25.000 después de que nace el clon. Si no hay éxito, se reembolsa el 100% del pago inicial. Por criopreservar las células hasta que se decida clonar cobran 150 dólares mensuales. Después de haber clonado, mantenerlas en sus freezers es gratis.

Desde que se toma la muestra y se recibe al clon en casa, pasan entre 3 y 6 meses. Los clones se van de la compañía cuando cumplen 8 semanas de vida. ViaGen ya tiene argentinos que iniciaron el proceso, pero ningún otro todavía que le haya puesto el collar al clon.

Todos son Conan

Aunque en esta nota se hable de ciencia, la de la clonación de mascotas, que también avanza, la genética del interés en el tema es el Conan muerto. En rigor, sólo desde el ADN, los cinco perros son Conan.

El proceso de clonación es el mismo desde que Dolly se convirtió en el primer mamífero clonado y la oveja más famosa hasta hoy, nacida en 1997.

Los científicos extraen el núcleo de cada óvulo donado, lo vacían de su ADN “propio” y en ese espacio insertan las células llenas del ADN del animal que se va a clonar.

“Con una descarga eléctrica se estimula la formación del embrión desde una sola célula que empieza a multiplicarse de inmediato", dice a Clarín Raymond Page, de 58 años, director del laboratorio que PerPETuate tiene en Massachusetts.

Esta técnica llegó a él en 1999, mientras trabajaba en un laboratorio en Virginia. “El tipo que clonó a Dolly, ese equipo escocés, me la enseñó”, cuenta el bioingeniero.

Su colega, Ron Gillespie, el dueño de la empresa -la primera dedicada a la preservación genética de mascotas- es quien recibió el mail de Milei preguntando cómo perpetuar a Conan.

Page, al igual que Rodriguez, no conoce al presidente electo en persona, pero sí visitó la Argentina. Le gustaría volver, “no sólo para ver a los clones” haciendo pozos en la Quinta de Olivos, sino para clonar la gran experiencia que tuvo con nuestra comida.

“Sí, lo de Conan es milagroso. En promedio obtenés uno o dos clones. No cinco. Y muchas personas con las que hablé que clonaron me dijeron que sus perros tienen una personalidad muy similar a los originales”, dice con orgullo.

En todo el debate, todavía vigente, sobre si Milei habla o no habla con su perro muerto, también se dice que no supera esa muerte, y que ni siquiera los clones (que en las últimas entrevistas también mencionó como sus nietitos) alivian la pérdida.

Page busca en el registro de PerPETuate y combate con datos exclusivos este clima de rumores paranormales.

“Recibimos la biopsia de Conan cuando el perro estaba vivo (una pequeña muestra de su piel) el 12 de junio de 2014 (el envío desde acá fue por Fedex) y las células con su ADN fueron congeladas (en nitrógeno líquido, a 200 grados bajo cero) 11 días después. Se las enviamos a ViaGen a finales de otoño de 2017 (entre noviembre y diciembre). Los perros nacieron en 2018”, especifica.

Después de la llamada por esta nota, envía un dato extra por FaceTime: “Milei nos ha estado pagando los 100 dólares por año para la preservación de las células de Conan”.

El vínculo sigue. Con Conan.

Los primeros perros clonados se produjeron a partir de células cultivadas por esta compañía en Corea del Sur. Fue en 2009.

El ministerio de la clonación

En uno de sus TikToks más populares, Milei arranca con vehemencia papelitos pegados al grito de "¡Afueeera!". Cada uno es un ministerio que prometió eliminar.

Pero también dijo que nombraría como titular del Conicet a Daniel Salamone, un científico que dedicó su carrera a clonar animales. La clonación ya tiene un lugar en este Gobierno.

Salamone fue el director de la tesis doctoral de Gabriel Vichera, cofundador de Kheiron Biotech, empresa que clonó a 400 caballos de polo en Argentina, y se espera que en breve la cifra suba a 550.

Vichera todavía no clonó ni a su perra. Una jack russell en la que aprovechó su castración para extraerle y criopreservarle las células. "Si alguien te dice que clonó un perro acá, te miente", arranca.

¿Por qué si somos potencia en clonación equina, no se clonan mascotas en Argentina?

“No es que las tres empresas que clonamos caballos acá no tengamos la capacidad técnica o científica para clonar mascotas. Es una cuestión de mercado. El procedimiento es el mismo que en un caballo (también clonan vacas). Desde que se supo lo de Conan, cada 15 días recibo consultas para saber si pueden clonar al perro. Cuando escuchan el precio, no les interesa más", comenta.

¿Por qué no sería más barato hacerlo en Argentina? "Lo que hay acá son bancos genéticos, para criopreservar estas células, y eventualmente clonar, enviando ese material a Estados Unidos o Corea del Sur. Si lo hiciese yo, yo sólo ofrezco el servicio de criopreservación, tendría que cobrarte los 50 mil dólares que cobra esa empresa, porque se los mandaría a ellos”, explica.

La clonación equina, distingue, es por negocio.

“Se paga 800 mil dólares por la ‘marca’, por la mejor yegua de polo del mundo, no se paga el proceso, el costo es la genética. La clonación de perros es algo emocional, el valor del sentimiento”.

Para clonar una mascota, explica Vichera, tal como si fuese un caballo, es mejor que la muestra de ADN se extraiga del animal vivo y lo más joven posible. Eso sube el potencial de crecimiento de las células madre que se extraen de la médula ósea.

En el caso de las mascotas, las empresas que clonan envían un kit para la biopsia de tejido, que deben llegar al laboratorio en 48 horas. Pero sirven incluso con las demoras actuales de hasta 4 días en el shipping.

La muestra de Conan, en 2014, habría sido tomada por un veterinario cordobés, que envió el tejido al Worcester Polytechnic Institute, con un costo de 1200 dólares. Desde PerPETuate no pudieron confirmar la identidad del profesional argentino. / Clarín

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