Furor por estas dos chicas en las redes sociales: quiénes son

Furor por estas dos chicas en las redes sociales: quiénes son

Aitana López y Emily Pellegrini son dos chicas tienen más de 100.000 seguidores en Instagram y perfiles personales en Fanvue, la página de erotismo para suscriptores que compite con Only Fans.

Aitana (25) vive en Barcelona -le gustan los videojuegos y el fitness- y Emily (23) en Los Angeles, aunque no para de viajar: una brisa le vuela el pelo en la isla griega de Santorini.

A ambas las invitan a salir deportistas, empresarios y famosos de todo el mundo, cuyas propuestas por las redes son ignoradas una y otra vez.

No es que no estén abiertas al amor ni al vértigo de una primera cita. Es que no existen.

Son creaciones de desarrollo digital, armadas con Inteligencia Artificial (IA).

No son sólo fotos. Emily también tiene videos donde hace mohínes a la cámara. Nada de eso es real, pero todo lo vemos.

Si alguien se vuelve fan, pay per view.

La agencia The Clueless recauda 5.000 euros al mes sólo con las suscripciones que depositan los seguidores de Aitana; y Fanvue embolsó 10.000 dólares (9 por cada suscriptor) en las primeras seis semanas de Emily, creada por un diseñador que tipeó en el chat GPT, según le contó al diario británico Daily Mail: Cómo es la chica de los sueños del hombre promedio.

En algunas fotos aparecen marcas deportivas en sus tops de gym. Si los sponsors fuesen fideos, cambiarían el fitness por las salsas.

Somos lo que ustedes quieran.

Frankensteins digitales armados con pelo, ojos, labios y narices de personas reales, veremos en Aitana y Emily cierto aire de familia con rostros del cine, la moda, o la chica de la panadería de acá a la vuelta.

El descomunal banco de datos que usa la inteligencia artificial para armar “creaciones propias” en base a información existente -un sabio construido con experiencia ajena- va dejando atrás la etapa de la polémica dialéctica.

The New York Times -el diario más importante del mundo-, pasó a la acción en la última semana del año que acaba de irse y demandó a los creadores del chat GPT porque sostiene que miles de artículos “creados” por la robótica a pedido del usuario no son más que otros frankensteins de artículos del diario, que invirtió dinero y el talento de sus equipos periodísticos en obtener revelaciones que luego el algoritmo usa como si acabaran de ocurrírsele.

La demanda contra OpenAI y Microsoft argumenta que los chatbots entrenados con “millones” de notas del diario son ahora competencia del propio medio que los produjo.

El monstruo contra el creador.

OpenAI pide conversar: “Respetamos los derechos de los creadores de contenidos y nos comprometemos a que se beneficien con nuestra tecnología y nuevos modelos de ingresos”, dijo la portavoz de la compañía, LindseEste lunes, la empresa publicó un comunicado donde dice que la demanda “no tiene fundamento” y que el diario “no cuenta la historia completa”.

Emily Pellegrini

A la acción del Times le había precedido una demanda colectiva de escritores -entre ellos, el autor de Game of Thrones, George Martin, y el súper bestseller John Grisham- al conocerse que IA se había alimentado con miles de libros literarios.

Lo mismo Getty Images, que demandó a Stability AI por utilizar “al menos” 12 millones de sus imágenes para “crear” nuevas fotos. Esta semana se sumaron otras demandas.

La batalla de los creadores detrás de los creadores se expande en el espacio mundial de la producción de contenidos, que con IA acelera a velocidad supersónica, según publica Contexto.

Y lleva a la agonía aquella vieja consigna humana de “ver para creer”, que nos acompaña desde los tiempos bíblicos.

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